Weekly brief

LO PEOR YA HA PASADO PARA LAS ESTRATEGIAS L/S EQUITY NEUTRALE

Las estrategias de L/S Equity Neutral parecen estar mejor encaminadas que el año pasado por varios motivos.

 

En primer lugar, las principales rotaciones de valores del cuarto trimestre de 2018 apuntan a rotaciones menos marcadas en los próximos meses. Asimismo, prevemos que experimentarán un impulso de carácter más macroeconómico a medida que los factores transversales/especulativos comiencen a disminuir. En particular, el debilitamiento de las políticas de reflación estadounidenses, la moderación de los estímulos chinos (a medida que empiezan a dar resultados), un acuerdo comercial entre Estados Unidos y China, una pausa temporal de las variaciones en la política monetaria, y un menor número de operaciones de fusiones y adquisiciones aliviarían la presión sobre las estrategias neutrales. Por el contrario, la incertidumbre del brexit durante otros seis meses y la amenaza derivada de los aranceles sobre los automóviles tornan poco atractivo el Viejo Continente para las estrategias neutrales.

 

En segundo lugar, en vista del desplome de las correlaciones con la renta variable y una reducción de la proporción de rentabilidad de las acciones atribuible a las fluctuaciones en el mercado general, los inversores están volviendo a poner el énfasis en factores específicos de las empresas. Esta situación resulta propicia tanto para los encargados de la selección de valores discrecionales como para los sistemáticos.

 

En tercer lugar, las correlaciones entre los factores cuantitativos se redujeron sustancialmente (excepto en Europa). En la mayoría de los casos anteriores, esto catapultó la estrategia L/S alfa neutral al tiempo que mitigaba el riesgo. Esta evolución contrasta con la del año pasado, cuando los factores cuantitativos se fueron sincronizando y se produjeron múltiples anomalías en las relaciones.

 

En cuarto lugar, la «lealtad de los valores» respecto de sus factores cuantitativos ha reaparecido. La correlación entre valores pertenecientes a un mismo factor cuantitativo se ha normalizado. Esto sugiere que la selección cuantitativa de valores debería ser más fiable.

 

Por último, se volvió a observar el beneficio que supone la diversificación de las estrategias neutrales en las carteras de hedge funds. En la actualidad, se encuentran correlacionadas de forma positiva con la volatilidad y su trayectoria diverge respecto de la mayoría de las demás estrategias de hedge funds, con la excepción del arbitraje de fusiones.

 

Sin embargo, una serie de limitaciones pondrían un techo a su tendencia al alza. La recuperación cíclica en lo que va del año está alcanzando su madurez. La sensibilidad actual de las estrategias L/S neutrales al momentum, el tamaño y las variables cíclicas no sería inmune a las correcciones de la renta variable. Por otro lado, los sólidos datos económicos estadounidenses podrían poner en duda la postura acomodaticia de la Fed a finales de este año, lo que desencadenaría unas rotaciones de valores desestabilizadoras. Al mismo tiempo, carecen de oportunidades a corto plazo. Por último, la menor dispersión entre factores limita su potencial de rentabilidad, en particular en el caso de los enfoques internacionales como consecuencia de la escasa diferenciación de la renta variable entre países.

 

En resumen, siguen existiendo restricciones que impiden que las estrategias cuantitativas básicas funcionen de momento, aunque el alfa generado por las estrategias L/S neutrales está en vías de mejora.