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MERCADO: RENDIMIENTO DE LAS ESTRATEGIAS SPECIAL SITUATION

Desde comienzos de mayo, los mercados volvieron a tender a la baja como consecuencia del inesperado retorno de la incertidumbre política en la mayor parte de las regiones. Esto complicó especialmente la tarea de los gestores de activos, quienes, en su mayoría, optaron por mantenerse al margen y recoger los beneficios cosechados desde principios del año. En cambio, las estrategias de situaciones especiales (Special Situations) siguieron caracterizándose por la compra activa. Desde los tuits del presidente Trump, los activistas estadounidenses lanzaron nada menos que 40 nuevas campañas. Los detalles revelan curiosos patrones de inversión.

 

En primer lugar, pusieron el foco principalmente en los segmentos de pequeña y mediana capitalización más aislados. Mientras que la calidad del crédito y del gobierno corporativo de estas sociedades parece más débil que en el caso de las grandes capitalizaciones, consideramos que la mayoría exhibe una favorable combinación de ingresos y crecimiento de los beneficios. Los gestores evitaron, por lo general, los títulos en dificultades («distressed») o en «profunda recuperación» de mayor riesgo.

 

En segundo lugar, los gestores se orientaron hacia un determinado conjunto de sectores (energía, valores industriales y consumo discrecional) y hacia compañías con un catalizador «fuerte». Por ejemplo, en el sector energético siguió predominando la concentración de compañías de exploración y producción insuficientemente rentables. En el segmento de consumo, la reorganización de la industria de contenido mediático se reveló un tema clave, donde se espera que la concentración en grandes capitalizaciones se amplíe hasta abarcar a actores de menor tamaño. En cambio, se observaron escasas incorporaciones en la atención sanitaria y la tecnología, sectores que afrontan enormes incertidumbres en el plano político.

 

En tercer lugar, los gestores hicieron hincapié en las compañías que presentaban un atractivo precio en comparación con sus homólogos convencionales de pequeña y gran capitalización. Si bien las rentabilidades de estas nuevas posiciones han arrojado luces y sombras hasta la fecha, el deterioro de las condiciones de mercado ha generado nuevas oportunidades.

 

En cuarto lugar, el objetivo de estas nuevas campañas se vinculaba (de manera creciente) con una operación de fusión. Alrededor de la mitad de estas posiciones tenían como objetivo el bloqueo o la mejora de las condiciones de un acuerdo considerado deficiente, o la aceleración de un movimiento de concentración. El acuerdo de Anadarko en el sector energético o la operación de WellCare se enmarcan en esta categoría. La reestructuración, los cambios en el consejo o la reducción de costes constituían objetivos secundarios.

 

Los episodios de aversión al riesgo suelen hacer mella en la rentabilidad de las estrategias Special Situations, habida cuenta de sus exposiciones largas estructurales a la beta de mercado (en la actualidad, en cotas reducidas en comparación con las medias a largo plazo). No obstante, desde una perspectiva histórica, estas estrategias suelen mostrarse más activas en estos periodos a medida que buscan atractivas oportunidades de valor. Y esta vez no ha sido la excepción.