Weekly brief

¿Qué estrategia alternativa en este confuso entorno comercial?

Las renovadas tensiones comerciales provocaron el desplome de los mercados a finales de la semana pasada. El presidente Trump manifestó su intención de imponer una tasa arancelaria inicial del 10% sobre nuevos productos chinos valorados en 300.000 millones de dólares, con efecto a partir del 1 de septiembre. Dichos aranceles abarcarían productos acabados, lo que podría hacer mella en el motor del crecimiento estadounidense, a saber, los consumidores. El plazo anunciado ofrece un estrecho margen para la negociación en agosto, aunque resulta difícil concebir cómo podría solucionarse esta situación. El daño ya está hecho, y China probablemente tomará represalias. Para mayor confusión, el presidente Trump afirmó con posterioridad que «está abierto a retrasar o detener el arancel del 10%». Ante la atonía estival de los volúmenes de negociación y el inquietante plazo del brexit que se vislumbra en el horizonte, los inversores probablemente venderán y se marcharán antes de plantearse sacar partido del abaratamiento de los activos de riesgo. Mientras tanto, los rendimientos de los bonos marcaron mínimos sin precedentes en Europa y, a buen seguro, tenderán hacia nuevos mínimos en las próximas semanas.

 

En tan desconcertante contexto, las estrategias de los hedge funds de baja beta experimentarán, con probabilidad, un comportamiento superior. Si bien los últimos anuncios comerciales nos pillaron por sorpresa, nuestras opiniones ya favorecían las estrategias defensivas: sobreponderación de las estrategias Merger Arbitrage y Market Neutral L/S. También reiteramos nuestra posición sobreponderada en L/S Credit y EM Global Macro, al privilegiar las estrategias de carry en un entorno de reducidos rendimientos de los bonos. Al mismo tiempo, las estrategias de elevada beta, como las estrategias Directional L/S Equity y Special Situations, puede que se lleven la peor parte del vuelco del mercado de renta variable. Con respecto a las estrategias CTA y Global Macro, estas primeras probablemente registrarán ganancias gracias a las posiciones largas en renta fija y a la reducida exposición a los títulos de renta variable, mientras que las estrategias Systematic Macro se verán, a buen seguro, sometidas a presión como consecuencia de las posiciones cortas en renta fija.

 

En cuanto a la rentabilidad reciente, las estrategias CTA prosiguieron su buena racha en julio, al revalorizarse un 2,9%, lo que sitúa su rentabilidad desde principios de año en el 11,2%. Las estrategias Merger Arbitrage y Market Neutral L/S quedaron rezagadas en julio (0,6% y 0,2%, respectivamente), en un contexto en el que el MSCI World avanzó un 2%. En esta coyuntura de mercado, la volatilidad se reveló más importante de lo habitual. En consecuencia, analizamos en qué medida la realización de ajustes en función de la volatilidad altera la clasificación de las estrategias de hedge funds con respecto a nuestros grupos de homólogos. Desde esta perspectiva, la estrategia más rentable resulta ser L/S Credit, mientras que las estrategias CTA bajan escalones en la clasificación. La rentabilidad de la estrategia Directional L/S Equity también reviste menos atractivo en términos ajustados al riesgo, mientras que la estrategia Merger Arbitrage resulta un tanto mejor.