Weekly brief

PERSPECTIVAS PARA Q1 2020

Los índices del sector manufacturero están recobrando fuerzas y saliendo del pozo, lo que supone un cambio de tendencia en los datos cuantitativos. Las políticas monetarias acomodaticias y la menor incertidumbre en la mayoría de los frentes comerciales han contribuido de forma esencial a esa inflexión, así como los pagos adelantados antes de la aplicación de nuevos aranceles en septiembre. En el primer trimestre resultaría factible un leve repunte económico mundial, condicionado por la confirmación de las previsiones comerciales. En primer lugar, la recesión del sector manufacturero no ha alcanzado el punto de no retorno, como pone de manifiesto la resiliencia de los servicios y el consumo. En segundo lugar, la liquidez mundial seguirá siendo favorable, lo que impulsará el crédito, el gasto en capital y el consumo. En tercer lugar, si bien la estabilización de la actividad real china se ha visto retrasada por los aranceles impuestos en septiembre, los estímulos y la posible derogación de algunos aranceles están allanando el camino para que se produzca un modesto avance. Por último, un acuerdo sobre el brexit también catapultaría ligeramente la inversión en la UE y el Reino Unido.

 

Un leve repunte económico en ciernes, las perspectivas comerciales pendientes de confirmación por ahora, los primeros compases de la inflexión y la disponibilidad de un puñado de activos asequibles ponen a los inversores ante la disyuntiva de elegir entre hacer frente al castigo generalizado de los mercados o exponerse a los riesgos especulativos. En consecuencia, nos parece adecuado mantener una ponderación cercana a la del mercado en la mayoría de los activos, con una selección de valores cíclicos asequibles.

 

En Estados Unidos, puesto que anticipamos que la Fed no realizará ningún cambio y mostrará un sesgo defensivo, priorizamos una duración corta. Optamos por una posición neutral en renta variable, segmento en el que el potencial depende principalmente de la expansión de los múltiplos del PER y que descuenta un riesgo limitado de las elecciones estadounidenses. Seguimos apostando por el alto rendimiento mientras las condiciones de liquidez se mantienen amplias, pese al deterioro observado en los datos. Prevemos que la evolución del dólar se circunscribirá a una banda de fluctuación.

 

En Europa, anticipamos una leve alza cíclica que dejará margen para una ligera normalización de la deuda pública alemana. También privilegiamos el alto rendimiento, que ofrece un carry atractivo y cuyos diferenciales tienen margen para comprimirse. Mantenemos un posicionamiento neutral en renta variable, puesto que creemos que los valores cíclicos ofrecen mayor potencial. En concreto, preferimos los valores cíclicos a los defensivos, así como los sectores de pequeña capitalización en detrimento de los de gran capitalización.

 

En Japón, un repunte económico impulsado por los sectores de exportación y tecnología y un paquete fiscal permitirían compensar la atonía del consumo. El Banco de Japón probablemente mantendrá sus políticas. Nuestra posición en renta variable es sobreponderada: el crecimiento y los márgenes de las ventas posiblemente se recuperarían si se produjera una tregua en las guerras comerciales.

 

Tres factores clave para los mercados emergentes contribuirían a la recuperación de sus economías: el hecho de que el comercio mundial y la economía china hayan tocado fondo, por un lado, y el buen estado de forma de la liquidez mundial, por otro. Sin embargo, la subida de la marea no bastará para sacar a flote todos los barcos. Nos mantenemos neutrales en renta variable emergente, ya que se aprecian más oportunidades por países y el riesgo es más reducido en la deuda y la renta fija de esos mercados.

 

Por último, prevemos que los precios del petróleo se contratarán en una horquilla reducida. Si bien la recuperación en la demanda supondrá un espaldarazo, se verán perjudicados por el aumento de la producción en países no pertenecientes a la OPEP. Asimismo, la producción de los países de la OPEP+ y los riesgos geopolíticos representarán las principales variables de la ecuación. Creemos que el oro sigue ofreciendo una cobertura atractiva para protegernos de operaciones que resulten decepcionantes.

 

El panorama de la inversión activa, en concreto de los hedge funds, mejora de forma constante. La creciente incertidumbre política y los flujos de liquidez monetaria de la primera parte del año ocasionaron problemas a los inversores fundamentales que seleccionan activos con valoraciones distorsionadas y catalizadores especulativos.

Puesto que es probable que los bancos centrales no muevan ficha, se reduzca la incertidumbre y veamos indicios de una modesta inflexión, prevemos un aumento de la discriminación económica y una mayor atención a las tendencias microeconómicas, así como a la identificación de activos de valor asequibles.

 

Liquidez durante más tiempo, valor a precios asequibles y dispersión económica fueron los temas que impulsaron nuestros hedge funds.

 

Por consiguiente, sobreponderamos las estrategias Special Situations y los estilos muy orientados al valor, con un sesgo adicional hacia la pequeña capitalización. Seguimos apostando por las estrategias L/S Credit, que probablemente volverán a beneficiarse de la liquidez mundial, con una dispersión creciente a medida que los datos del crédito empiecen a deteriorarse. También sobreponderaríamos las estrategias Macro centradas en los mercados emergentes para sacar partido del aumento de la dispersión económica y de mercados, así como de diversos temas diferentes. Todavía privilegiamos las estrategias Merger Arbitrage, que proporcionan carry no correlacionado.

 

Por el contrario, reduciremos nuestras posiciones en estrategias neutrales L/S Equity, que se revelan vulnerables a nuevas fluctuaciones en el momentum y en la confianza del mercado. Además, su sesgo general resulta menos atractivo en nuestro escenario base.

 

Por lo demás, equilibraríamos las estrategias Macro y CTA. Estas suelen mostrarse más volátiles en puntos de inflexión macroeconómica, que resultan especialmente complicados de predecir y capturar.

 

Mientras que la mayoría de los gestores direccionales de estrategias L/S Equity no sacaron partido del reciente castigo generalizado de los mercados, sus exposiciones reducidas ahora ofrecen protección. Además, según prevemos, todavía tienen algunos ases en la manga para sacar partido de una selección más amplia de oportunidades impulsadas por los fundamentos.

 

La distorsión en las valoraciones de la renta fija probablemente generará volatilidad en las estrategias de arbitraje. Mantenemos una postura neutral en estilos multiestrategia de renta fija.