Weekly brief

A la ola de las fusiones y adquisiciones con la estrategia Merger Arbitrage

Creemos que Merger Arbitrage es una estrategia todoterreno en la que los inversores deberían participar a largo plazo. Se trata de una estrategia de volatilidad y beta reducidas que privilegia la conservación del capital. Su trayectoria cuando corren malos tiempos, en aquellos momentos en los que los activos de riesgo registran ventas desproporcionadas, es excelente. Como estrategia de beta baja, los inversores no deberían esperar que capture grandes fluctuaciones de los mercados. A este respecto, los resultados de los dos últimos años han sido bastante ilustrativos. Mientras que el MSCI World va camino de arrojar una rentabilidad superior al 20% este año, calculamos que las estrategias Merger Arbitrage subirán menos del 3%. No obstante, afortunadamente esto también se aplica en sentido contrario. En 2018, las estrategias Merger Arbitrage lograron cosechar resultados positivos mientras que el MSCI World cedió casi un 10%.

 

En conjunto, la situación sigue siendo favorable para la estrategia. Las complicaciones para el crecimiento orgánico y la disrupción tecnológica están animando a las empresas a considerar operaciones de fusiones y adquisiciones o nuevas estrategias de asignación del capital. Los tipos bajos seguirán permitiendo a los compradores obtener financiación asequible y se suman al atractivo global del entorno propicio para la conclusión de operaciones.

Además de estas características estructurales, creemos que los factores cíclicos también se revelarán beneficiosos para la rentabilidad durante el año próximo.

 

- Los riesgos macroeconómicos y políticos parecen haberse reducido (recesión estadounidense, guerras comerciales, brexit «duro»). Esos riesgos hicieron mella en la actividad mundial de fusiones y adquisiciones en los primeros compases de 2019, lo que, a su vez, se tradujo en una contracción de los diferenciales de las operaciones. Desde entonces, la situación se ha normalizado. Los diferenciales se han ensanchado considerablemente en las operaciones que revisten mayor incertidumbre regulatoria o en determinadas operaciones de perfil elevado a las que se oponen accionistas escépticos.

 

- En las carteras de proyectos siguen abundando las operaciones potenciales. La mayor visibilidad en cuanto al brexit ha contribuido a reactivar las operaciones europeas. En Estados Unidos, el reciente repunte en los volúmenes de fusiones y adquisiciones y el consiguiente ensanchamiento de los diferenciales de las operaciones ha permitido a los gestores desplegar capital, lo que debería resultar conveniente de cara al futuro.

 

- La actividad de fusiones y adquisiciones puede acelerarse antes de las elecciones estadounidenses, puesto que los consejeros delegados, sobre todo los del sector sanitario, podrían adelantar los planes de fusiones con el fin de hacer frente a la incertidumbre regulatoria que puede aparecer si los demócratas ganan los comicios, tal como sugieren algunas encuestas actualmente.

 

Nuestras previsiones para las estrategias Event-Driven son muy optimistas. Hace poco que hemos puesto armonizado nuestras posturas a medio plazo en las estrategias Merger Arbitrage y Special Situation, situándolas en una sobreponderación, si bien preferimos las primeras en términos ajustados al riesgo.