Weekly brief

LAS ESTRATEGIAS L/S CREDIT SOBREVIVEN A LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO Y ESPERAN A QUE APAREZCAN PUNTOS DE ENTRADA

El desplome de los mercados del crédito observado esta semana estuvo a la misma altura que el de la crisis financiera de 2008. Los diferenciales se ampliaron a una velocidad sin precedentes, con unos volúmenes de contratación extremos. Los índices de alto rendimiento de Estados Unidos y la UE retrocedieron alrededor de un 7% y registraron salidas de capitales nunca antes vistas. Los mercados de crédito habían exhibido resiliencia hasta esta semana. Sin embargo, la inesperada guerra de precios del petróleo y la aceleración de la expansión del virus en Europa y EE. UU. acabaron afectando a los mercados de crédito. El sector corporativo se enfrenta a una doble sacudida en la oferta y la demanda de duración desconocida. Si bien los inventarios de las empresas estadounidenses les darían entre uno y dos meses antes de que aparezcan disrupciones, la situación de la liquidez es más vulnerable tras años de reapalancamiento y expansión basada en compromisos. Como era de esperar, el sector energético, que representa alrededor del 10% de los índices de alto rendimiento, lastró de forma notable el rendimiento del crédito.

 

La liquidez del mercado flaqueó, como ponen de manifiesto la ampliación de los diferenciales entre los precios de oferta y demanda, la extrema volatilidad implícita del crédito y la menor presencia de deuda corporativa en los balances de los principales operadores, lo que refleja una mayor preocupación por la estabilidad financiera en general.

 

Tras los anuncios por parte de las autoridades monetarias de rebajas de tipos, compras de activos y medidas de liquidez a corto plazo, por un lado, y de medidas de expansión fiscal de mayor calado, por otro lado, los mercados registraron un vacilante repunte el viernes. En concreto, mejoraron las medidas de resistencia de la liquidez. Las valoraciones del crédito, que ahora están más en consonancia con una recesión, se revelan más atractivas. Sin embargo, la confianza sigue siendo muy frágil ante la ausencia de indicios de contención del virus en Occidente, la escasa claridad sobre el impacto económico de las restricciones de movilidad y la incertidumbre respecto de la estacionalidad del virus.

 

A lo largo de esta semana que quedará para el infausto recuerdo, nuestro grupo de estrategias homólogas L/S Credit tan solo había perdido un 1,7% a 12 de marzo. Los gestores llevan bastante tiempo manteniendo un posicionamiento defensivo. Tras reducir la exposición a emisores sensibles a las disrupciones de la cadena de suministro china en febrero, los gestores recortaron todavía más las posiciones expuestas a un debilitamiento del turismo, el ocio y la distribución minorista discrecional, así como también las posiciones en emisores sensibles a Corea del Sur e Italia. Los gestores aprovecharon adecuadamente la ventana de oportunidad que brindaban los mercados de crédito para reducir exposiciones en cuanto otros mercados iniciaron su caída en picado. Esta semana, los gestores han sufrido pérdidas en emisiones de Italia, de energía y de algunos mercados emergentes.

 

Aunque los gestores han identificado una sólida cartera de oportunidades, la mayoría prevé que la fase de descenso no finalizará de la noche a la mañana. Las empresas apalancadas siguen sometidas a presión, puesto que se prevé que las noticias de revisiones a la baja de los beneficios e impagos sigan siendo negativas. Están a la espera de que se produzca una estabilización de los flujos, preocupados por que las revisiones a la baja de los beneficios (en especial en el sector energético) acaben inflando la oferta de alto rendimiento, lo que podría traducirse en nuevas ventas. También siguen de cerca al segmento bancario, un indicador clave para la liquidez.

 

Los gestores están reconstruyendo las exposiciones largas a índices más líquidos, y algunos de ellos también lo están haciendo con las exposiciones cortas a índices de CDS. Su comportamiento deslucido en comparación con el de los bonos en efectivo sugiere que podrían encabezar la recuperación. Mantienen reducidas posiciones cortas en bonos específicos y dejan de lado emisiones del sector energético, ya que estos dos tipos de activos son vulnerables a una contracción a corto plazo. Al mismo tiempo, conservan un nivel elevado de efectivo y apuestan por las emisiones defensivas en detrimento de las cíclicas. Los gestores están identificando profundas distorsiones y emisiones sobrevendidas, con un elevado potencial de generación de alfa en un contexto de extrema dispersión del crédito. Ahora bien, la mayoría de los gestores se centran en determinar cuándo llegará el momento adecuado para comprar y vender. Todavía no han vuelto a aplicar enfoques temáticos y fundamentales a las oportunidades de compra.

Associated Funds

Nombre
Lyxor / Chenavari Credit Fund