Weekly brief

El repunte del petróleo impulsa las estrategias Global Macro

Los activos de riesgo prolongaron su recuperación en mayo, y la renta variable mundial registró un fuerte repunte por segundo mes consecutivo. Los diferenciales del crédito de alto rendimiento y de la deuda soberana emergente se contrajeron conforme la propagación del coronavirus en los países desarrollados fue perdiendo fuerza, las medidas de confinamiento se han ido relajando parcialmente y se ha retomado la actividad económica. En Europa, Francia y Alemania han propuesto un Fondo de Recuperación por valor de 500.000 millones de euros financiado por una emisión de bonos de la Comisión Europea con el fin de impulsar la recuperación. Gracias a ello, la renta variable europea despuntó en mayo.

 

En el universo de las inversiones alternativas, los fondos de inversión libre (hedge funds) avanzaron un 0,4% en mayo, y las estrategias Global Macro y, en menor medida, las L/S Credit cosecharon una rentabilidad superior a la media (+2,4% y +1,2%, respectivamente, a 26 de mayo). Dentro del conjunto de estrategias Global Macro, las subestrategias Discretionary y Emerging Market (EM) rindieron mejor que las subestrategias Systematic. Han capturado parte del cambio de tendencia en los activos de riesgo en lo que llevamos del segundo trimestre, puesto que mantuvieron o incluso incrementaron el riesgo en las carteras durante la espiral de ventas. No obstante, su posicionamiento global sigue revelando un carácter defensivo. Como dato negativo, las estrategias CTA quedaron rezagadas en mayo a causa de su posicionamiento defensivo que había contribuido a proteger la rentabilidad durante la oleada de ventas de febrero y marzo. Las CTA retrocedieron un 1,5% en mayo, puesto que el aumento de los rendimientos de los bonos y la positivización de las curvas de tipos en el conjunto de los mercados desarrollados se convirtieron en un escollo. Las estrategias CTA que contratan materias primas arrojaron un resultado deslucido a causa de las posiciones cortas en contratos de energía. Sin embargo, el acusado encarecimiento de la energía (el Brent subió un 38% en mayo) incidió positivamente en un amplio abanico de clases de activos, desde el crédito de alto rendimiento y la deuda soberana emergente hasta las divisas emergentes, y las estrategias Global Macro fueron las principales beneficiadas.

 

Las subestrategias EM Macro avanzaron en mayo (+4,3%) en un contexto en el que los índices de referencia del crédito soberano de los mercados emergentes subieron un 6,3% (EMBI Global Diversified). Los países productores de petróleo (México, Rusia, Arabia Saudí, Catar) destacaron entre los grandes emisores. Las subestrategias EM Macro también se vieron beneficiadas por posiciones largas en títulos cuasisoberanos, posición receptora en mercados de tipos locales y posiciones cortas en monedas de los mercados emergentes. Por último, las estrategias Discretionary (+2,3%) también se vieron respaldadas por el repunte de diferentes clases de activos de los mercados emergentes (renta variable, renta fija y divisas), aunque las operaciones con un efecto de aplanamiento de la curva empañaron los resultados en mayo. Nuestra posición en Global Macro sigue siendo ligeramente defensiva (neutral). No la vamos a revisar, puesto que tememos que el repunte provocado por el petróleo puede revestir un carácter efímero al durar más de lo previsto las perturbaciones en el transporte mundial. Las estrategias Systematic Macro parecen más atractivas en términos relativos. Su posicionamiento es más diversificado, y su sesgo hacia la renta variable de la UEM podría dar frutos ahora que se reciben mejores noticias sobre la región.