Weekly brief

EL POSICIONAMIENTO DE LOS “HEDGE FUNDS” EN LA ANTESALA DE LAS ELECCIONES U.S.

Si nos guiamos por las elecciones pasadas, las probabilidades de que Trump salga reelegido parecen más bien escasas. La historia sugiere que la reelección para un segundo mandato ha exigido, en casi todos los casos, un sólido crecimiento. En la mayor parte de las campañas electorales del pasado, las encuestas no se alteraron de forma significativa después del mes de octubre. Hasta la fecha, las encuestas muestran una creciente divergencia entre los dos candidatos y, desde 1980, no existe ningún ejemplo de un candidato que haya logrado cerrar tan enorme brecha cuando la cita electoral se hallaba tan cercana.

 

Las elecciones al Senado podrían tener un impacto aún más decisivo en la configuración de la futura política estadounidense. El ambicioso programa de los demócratas en relación con los estímulos, los impuestos y los salarios solo verá la luz si obtienen una mayoría en el Congreso. Un tercio de los 100 escaños del Senado serán objeto de renovación, 10 de los cuales serán determinantes. Los republicanos cuentan con una ligera mayoría en el Senado (53-47), lo que significa que los demócratas deben obtener un resultado neto de 3 escaños para hacerse con el control si Biden sale victorioso (incluido el voto de calidad del vicepresidente, lo que le daría la última palabra en el 50% de las mociones).

 

Una victoria de Biden todavía parece probable, en ausencia de pasos en falso o sorpresas «políticas». Un holgado triunfo también reduciría la posibilidad de prolongadas disputas jurídicas. Con todo, creemos poco probable que asistamos a una «ola azul» (es decir, que los demócratas arrasen en las urnas). Las apuestas en línea, que apuntan a una probabilidad de dos tercios de que se produzca una «ola azul», difieren tanto de las encuestas, que sugieren un resultado más reñido, como de las tendencias de los activos más sensibles al desenlace electoral, que también muestran un resultado más moderado. Por ahora, los mercados intentan con dificultad evaluar las consecuencias de una «ola azul», sopesando el impacto del aumento de los impuestos y los salarios frente a unos mayores estímulos y una menor incertidumbre política, sobre todo en el frente comercial. El desenlace que apenas se descuenta en la actualidad es el de un resultado tan reñido que pueda provocar acaloradas disputas jurídicas y volatilidad de mercado.

 

La elevada incertidumbre en torno a qué partido obtendrá la mayoría en el Congreso supone que todo posicionamiento de cara a los comicios estadounidenses revestirá un cariz especulativo. Los fondos de inversión libre (hedge funds) aumentaron sus exposiciones en general, alentados por las señales de que la corrección de septiembre estaba llegando a su fin. En la actualidad, están recortando algo de riesgo y neutralizando sus apuestas direccionales. En líneas generales, los comentarios de los gestores de fondos de inversión libre estadounidenses sugieren que su posicionamiento no se basa exclusivamente en los resultados de las elecciones estadounidenses. Las tendencias macroeconómicas globales, lo que incluye una amplia liquidez, la probabilidad de nuevos estímulos fiscales (aunque lleguen con retraso) y la continua recuperación, representan factores más importantes a la hora de determinar las exposiciones.

 

Las estrategias Global Macro todavía se ven afectadas por la debilidad del dólar a medio plazo (con respaldo a corto plazo), presentan un posicionamiento largo en el punto muerto de inflación de Estados Unidos y el oro, y privilegian las apuestas tácticas en los bonos del Tesoro estadounidense (posicionamiento corto en la actualidad). Las estrategias centradas en los mercados emergentes siguen mostrando un sesgo largo en el crédito, sobre todo en la deuda cuasisoberana, y ahora se posicionan en largo en los bonos, que cubren parcialmente con una selección de posiciones en divisas de los mercados emergentes. Las estrategias estadounidenses L/S Equity muestran un cauto posicionamiento a favor de una victoria demócrata, con una rotación parcial de algunos de sus valores tecnológicos hacia los principales beneficiarios de una posible recuperación y exposiciones a la región de Asia Pacífico. En Europa, las estrategias L/S Equity no han modificado significativamente sus exposiciones, y también están incrementando con prudencia sus exposiciones a las acciones de estilo Value en detrimento de las posiciones en tecnología. Su principal preocupación en torno a los comicios estadounidenses, que puede tener un impacto sectorial menos directo, radica en predecir con acierto la evolución del mercado.