Weekly brief

Las fuerzas inflacionistas empañan las expectativas de los gestores Global Macro

Los mercados siguieron mostrándose dubitativos esta semana. Los inversores están sopesando las repercusiones derivadas de la retirada estadounidense del pacto nuclear con Irán que se anunciará dentro de unos días. Las tensiones en el ámbito comercial siguieron presentes con
las negociaciones entre Estados Unidos y China celebradas en Pekín. Un foco que inspiró mayor confianza fue el dólar. Sus catalizadores parecen estar cambiando: los diferenciales de crecimiento e inflación han pasado a importar más que los flujos de capitales y las perspectivas de las cuentas nacionales. Los índices de hedge funds cerraron la semana en terreno positivo en general, si bien la mayoría de las estrategias tuvieron una contribución negativa. Las estrategias de tipo «CTA», que incluyen posiciones cortas en el USD y largas en la energía, retrocedieron, al igual que los fondos de renta variable «long-short».
Por el contrario, el súbito estrechamiento de muchos diferenciales en operaciones de fusión y adquisición impulsó a los fondos centrados en fusiones. Esta semana hicimos hincapié en los fondos Macro. Llevamos bastante tiempo argumentando que la normalización de la política monetaria y los desarrollos asociados al final de ciclo traerían consigo una mayor volatilidad económica, unos precios más basados en aspectos fundamentales y una dispersión en la rentabilidad de los activos. En última instancia, esto debería mejorar el entorno para los fondos macro. Desde el mes de febrero, los activos de estos fondos se han vuelto más sensibles a los acontecimientos en materia económica y monetaria. La evolución de las divisas está volviendo a depender de los diferenciales de tipos y de los puntos muertos de inflación. Asimismo, la corrección del mercado restableció muchas tendencias estructurales en la mayoría de los segmentos. Una gran proporción de activos, actualmente cotizando en rangos, parecen listos para intentar atacar las resistencias y romper decisivamente al alza. Sin embargo, los factores positivos mencionados con anterioridad siguen viéndose dominados por los factores adversos. La actuación sincronizada de los bancos centrales sigue reduciendo las oportunidades relativas. Unas curvas de tipos con escasa pendiente en los mercados desarrollados está restringiendo las posibilidades de arbitraje. Asimismo, los múltiples interrogantes en el ámbito geopolítico provocan que el foco de los gestores se centre en la gestión del riesgo.
A este respecto cabe destacar el creciente nerviosismo entre muchos inversores en torno a la inflación. Algunos han optado por posicionarse en corto en la renta variable, y otros por reforzar sus carteras largas en renta fija. La mayoría prima ahora a las apuestas relativas, mientras que algunos hacen hincapié en los factores idiosincrásicos propios de cada país. En consecuencia, los fondos macro presentan, en este instante, una correlación positiva con la volatilidad, al tiempo que una correlación limitada o negativa con otras estrategias de hedge funds. Aunque el entorno en que se desenvuelven tal vez no sea tan atractivo, aportan diversificación y protección.

By LYXOR CROSS ASSET RESEARCH