Weekly brief

¿Hacia dónde se dirige el USD según los gestores de fondos macro?

Esta semana retornó el apetito por el riesgo. Los datos de crecimiento de los salarios y de inflación publicados en EE. UU. fueron lo bastante sólidos como para sugerir una continuación del crecimiento, si bien no tanto como para hacer temer por una normalización monetaria aún más agresiva. Los tipos repuntaron levemente. Los sectores cíclicos rindieron mejor que los defensivos. Los precios del petróleo siguieron al alza, a lo que hay que sumar el riesgo de intensificación del conflicto en Oriente Próximo. Los mercados emergentes disfrutaron de un respiro. Las rentabilidades de los hedge funds también mostraron signo positivo, lideradas por las estrategias CTA (en sus posiciones largas en energía y renta fija) y los fondos de fusiones, que se beneficiaron del rápido estrechamiento de los diferenciales en la mayor parte de las operaciones de envergadura. Desde mediados de abril, el índice general del dólar (DXY) acumula una revalorización del 3,5%. Sus catalizadores parecen haber experimentado un cambio: los diferenciales de crecimiento e inflación, así como su condición de activo refugio, importan ahora más que los flujos de capitales y las perspectivas de las cuentas nacionales. Habida cuenta de la importancia del dólar para muchos activos, evaluamos el posicionamiento que las estrategias de tipo descendente (top down) mantienen en estos momentos en las divisas. Detectamos que tanto los fondos CTA como los fondos macro se han posicionado largos en el dólar recientemente, si bien no frente a las mismas divisas.
Las estrategias CTA mantienen una posición larga neta en el dólar estadounidense desde mediados de abril. Sus exposiciones están polarizadas. Por un lado están largos netos en el euro, la libra esterlina y el yen japonés, mientras que por otro se posicionan en corto en el franco suizo, el dólar australiano y el dólar canadiense. También mantienen significativas apuestas de valor relativo en otras divisas escandinavas y de mercados emergentes. Su ratio general margin-to-equity es bajo (en torno al 10%, frente al 15% de media), pero se concentran en las divisas, la renta variable y la energía. Por ahora, dada la disparidad reinante en cuanto al seguimiento de tendencias, las divisas constituyen un contribuidor clave. Los fondos macro habían vuelto a reducir hasta neutral la mayor parte de sus exposiciones al dólar a mediados de marzo. Al igual que las estrategias CTA, volvieron a adoptar posiciones largas en el dólar desde mediados de abril. Sin embargo, su asignación al riesgo por parejas de divisas difiere ampliamente. Están cortos en el euro y la libra esterlina, y largos en el dólar canadiense y el dólar australiano, dos divisas ligadas a las materias primas. Además, están neutrales en el franco suizo y el yen japonés. Sus posiciones en el dólar pueden calificarse de «apuesta basada en la convicción», como queda de manifiesto en su exposición bruta a divisas, ahora en niveles próximos a su media a largo plazo. Cabe reseñar que el grueso de sus exposiciones brutas se concentra en los cruces del euro y la libra esterlina.

By LYXOR CROSS ASSET RESEARCH