Weekly brief

Reponderación de las estrategias de carry

A lo largo de 2018, nuestra opinión inversora sobre las estrategias alternativas dio un giro y pasó a favorecer las estrategias de beta reducida, puesto que los riesgos se decantaron del lado alcista. Sin embargo, en los primeros compases de 2019, la Reserva Federal dio un paso atrás en la normalización monetaria y parece que el crecimiento económico se ha estabilizado. Como consecuencia de ello, la balanza de riesgos resulta menos perjudicial pese a la persistente incertidumbre política. La probabilidad de que la guerra comercial entre Estados Unidos y China se intensifique y de que el brexit se lleve a cabo sin acuerdo parece haberse reducido, si bien no ha desaparecido del todo.

 

En un contexto en el que el apoyo monetario sigue siendo importante y los rendimientos de la deuda soberana vuelven a estar en niveles (muy) bajos, parece adecuado reponderar las estrategias de carry como las Global Macro centradas en los mercados emergentes y las L/S Credit. Las opiniones sobre estas estrategias alternativas están en consonancia con nuestras recomendaciones sobre las clases de activos tradicionales. De hecho, apostamos por una sobreponderación en estrategias High Yield (tanto en USD como en EUR) y en deuda soberana de los mercados emergentes. Los gestores especializados en estrategias alternativas que invierten en estas clases de activos suelen apostar por un sesgo largo que conlleva que una contracción de los diferenciales resulte propicio.

 

En general, seguimos prefiriendo las estrategias Event-Driven frente a las L/S Equity, así como las Fixed Income Arbitrage (entre las que se incluyen las estrategias L/S Credit) frente a las Global Macro y las CTA, con algunos reajustes al nivel de las subestrategias.

 

Mantenemos una sobreponderación en las estrategias Merger Arbitrage, que presentan una baja correlación con la renta variable y escasa volatilidad en materia de rentabilidad. Los volúmenes interanuales de fusiones y adquisiciones a escala mundial son reducidos (-25% a 22 de marzo), pero siguen mostrando dinamismo en Estados Unidos (+8%), donde la cuota de grandes operaciones sigue siendo relevante. También continuamos sobreponderando las estrategias Fixed Income Arbitrage, que suelen representar una importante fuente de diversificación cuando la volatilidad de la renta variable tiende al alza. Sin embargo, en el marco de la estrategia, hemos reducido nuestra presencia en estrategias Sovereign Fixed Income, que se han revelado un buen elemento diversificador cuando los rendimientos de los bonos tienden al alza, a favor de las estrategias L/S Credit. Por último hemos reponderado el sesgo largo en las estrategias L/S Equity a neutral, con el fin de capturar la beta del mercado en una coyuntura que resulta más beneficiosa para los activos de riesgo.

 

Por lo que respecta a la rentabilidad reciente, nuestros grupos de homólogos de OICVM indican un excedente de rentabilidad por parte de las estrategias CTA y Special Situation en lo que va de mes (+1,7% y +1,3%, respectivamente), así como un comportamiento deslucido de las estrategias L/S Equity Market Neutral (-0,1%). En lo que va de año, las estrategias Directional L/S Equity, Special Situation y Global Macro centradas en los mercados emergentes se acercan al 4% o lo superan.